Sube a mi cama, sigamos adelante. Sitúate en mi cuello y sigue bajando cada vez más. ¿Lo hacemos? ¿Por qué no? Estamos solos, es el momento perfecto y la situación adecuada, pienso al sentirte ya por mi cintura... pero, ¡Altoooo!
Antes de que mi cabeza duerma y los sentimientos tomen el control, deja que pase por mi cabeza el último pensamiento racional: Para que disfrutemos esta vez, y todas las que nos quedan, interpongamos entre tú y yo una barrera. Una barrera de fresa, de chocolate, de tutti-fruti, de lo que te apetezca. Pasemos de posibles malos rollos.
Bueno, qué... ¿Seguimos?
1 comentario:
El texto es buenisimo!! Soys unos maquinas!! By Nyky
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